miércoles, 28 de octubre de 2009

El ejemplo Chile


Culminado el triste paso nacional por las eliminatorias Sudáfrica 2010, no pocos alzan la mano dando soluciones para lo que se nos niega desde hace casi treinta años: clasificar a un mundial. Propuestas que aparecen cada vez que nuestra selección fracasa, pero, lamentablemente, estériles por razones que van desde poseer un sistema futbolístico dirigido por autoridades inadecuadas y un torneo doméstico mediocre, hasta limitado número de jugadores con nivel de selección.
Hay quienes insisten en destituir al “acorazado” Manuel Burga, los que exigen trabajar mirando el Mundial 2018 y, los más radicales, hasta desafiliarnos de la FIFA. Son opiniones tan diversas como encontradas en varios casos pero que, a la hora de buscar consensos, encuentran una con casi total aceptación: cambiar de DT.
La razón, obvia: Del Solar nunca encontró el camino que sí forjó como deportista y, por largo tramo, se ha convertido en el peor entrenador que la historia nacional haya conocido, lamentablemente.
¿Entonces, quién puede ser el que nos vuelva a la vida futbolística?, es la pregunta.
Y quizá copiando el ejemplo de un país sureño de realidades peloteras tan cercanas al nuestro podríamos encontrar una alternativa. Chile, equipo chico, dio lástima en la última Copa América donde Brasil lo despidió con seis goles. Así, llegó Marcelo Bielsa - como pudo ser Bianchi, Pekerman o cualquiera de nivel mundial- con una ideología basada en autoridad absoluta y sacrificio máximo que le ha permitido, en sólo dos años y con jugadores que no poseen el recorrido de Vargas, Guerrero, Farfán o Pizarro, hacer llorar de alegría a 18 millones de chilenos. Un dato: con un solo partido a estadio lleno, la Federación Chilena cubrió el salario anual del ‘Loco’ y sus muchos asistentes. Debería ser nuestro punto de partida. Hasta la próxima.