jueves, 11 de marzo de 2010

Coraje, "Zlatan"



Cierta ocasión, Víctor Flores Corbera, con esa licencia que le dan su sapiencia deportiva y ser uno de los mejores dirigentes que Trujillo tiene, me dijo, mientras mirábamos un entrenamiento del club Universidad Vallejo: “a ese chico lo conozco desde niño, y aunque no es un crack y varios lo critican, es muy responsable y más pujante que cualquiera; ten por seguro que llegará a la selección (nacional)”.

No han pasado muchos años y la realidad, incluso, ha superado los atrevidos designios de mi amigo sobre José Carlos Fernández. Aquel futbolista de gran tamaño y fuerte golpe de cabeza pero pasos torpes y tan hábil como una estatua que veíamos a mediados del 2005, luego se hizo cañonero en Cienciano, jugó en el seleccionado patrio, emigró a Europa y, tras su retorno, hoy es goleador del equipo más popular del fútbol peruano y brilla en la Copa Libertadores de América.

Sin embargo, para el trujillano de 26 años triunfar no ha sido nada fácil y sus logros resultan una clara muestra de lo que significa ser perseverante. Eso lo sabemos quienes vimos sus inicios en los juveniles del Sport Coopsol y sufríamos cuando de cada siete ocasiones de anotar sólo hacia una, pero alabábamos su afecto a la disciplina y total entrega al trabajo.

‘Zlatan’, como ahora le llaman por su parecido al atacante sueco Zlatan Ibrahimovic, ya sea con el recordado Sergio ‘Ché’ Pereyra - su descubridor, según varios- o el gran Juan Caballero como entrenadores, era el primero en llegar a las prácticas y el último en irse. Nunca rechazaba una orden y siempre fue el más dedicado en los ejercicios. Y ese es su principal aporte cada vez que debe jugar: podrá equivocarse mucho y hasta generar silbidos del público, pero su coraje y voluntad siempre le darán las armas para, sino anotar, terminar entre aplausos. Hasta la próxima.

lunes, 22 de febrero de 2010

Juego limpio



Amin Motavassel Zadeh. Tan desconocido como su modesto club, el Mogavhemat S
epasi, y la liga en la que actúa, de Irán. Es más, probablemente acabe su carrera deportiva en poco tiempo y sin haber destacado medianamente en cualquier equipo del continente asiático o haber jugado un mundial defendiendo a su país.
Quizá por eso, no apellidarse Ronaldo y su exigua celebridad, pocos le dieron la trascendencia debida a una acción que traspasó los comunes linderos que el fútbol, cada vez menos honesto y cada vez más dinerario, tiene.

Se jugaba una fecha más del torneo oficial de clubes locales, corría el minuto 91 y el Mogavhemat perdía 2-1 hasta que un choque entre el portero rival y un delantero propició que Motavassel encontrara el balón y quedara solo frente al pórtico con evidentes opciones de decretar el empate; sin embargo, el atacante, viendo al arquero doblado de dolor y sin posibilidades de defender su puerta, prefirió tirar la pelota fuera del campo y reclamar atención a su colega. Una actitud digna, idéntica a la de Di Canio jugando por el West Ham, en el 2000. El fair play vestido con chimpunes.

Pero, cuatro notitas televisivas, unas de internet, foto a dos columnas y listo. “Pon mejor algo de las amantes de Jon Terry y los ‘cuernos’ de la esposa de Tiger Woods”, habrán decidido muchos admiradores de Pasquino; o, más acorde con la realidad trujillana: “mejor ‘chancamos’ al ‘colombiano’ o al ‘chato’, hasta que nos compre avisos publicitarios”, quizá pensaron varios que portan micrófono y agreden a diario.

“Así no juega Perú”, grita mi sobrino cuando no apruebo sus bromas. Antier empezó el torneo Apertura peruano. Que el gesto iraní sea un aliciente para que todos los involucrados en el más popular deporte, no sólo futbolistas, intentemos ser mejores. Hasta la próxima.

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jueves, 11 de febrero de 2010

Hasta siempre, Querido 'Veco'



No puedo darme el lujo de decir que fui su amigo como varios bendecidos. Sin embargo, si puedo afirmar que, además de leerlo desde muy pequeño, compartí algunas horas con él y me resultaron de las más importantes que el periodismo, a este humilde columnista de cada cuatro días, le ha dado.

Aquellos -y no son pocos-, quienes aseguran que Don Emilio Lafferranderie revolucionó el reporterismo deportivo en el Perú no exageran un ápice. Y eso basta para resumir la magnitud que la trayectoria de ‘El Veco’ ha tenido aquí y en el continente. Tras llegar a Lima, en 1981, su verbo o pluma, sea reprobatoria o halagadora pero siempre pulcra y risueña, noble en la forma pero punzante en el fondo, rápidamente encajó en las expectativas de una afición atlética que crecía a la par de los éxitos del fútbol, clasificado al mundial de España 82, y el voley, subcampeón mundial ese mismo año. Por eso, los peruanos empezamos a quererlo de inmediato y los cuatro meses que tenía proyectado residir en la capital se convirtieron en muchos años hasta decidir, como siempre aseguraba en sus últimas entrevistas, “morir acá, junto a Lolo, Juan Joya, Toto Terry...”

Eran inicios del 2000 cuando me recibió en el hotel Libertador. Y, tan humilde como elocuente, este odontólogo charrúa metido a extraordinario periodista me dijo, entre otras cosas, una frase que la recuerdo tan clara como los abrazos de mi madre: “el mejor consejo lo recibí de Constancio Vigil, fundador de El Gráfico: si tu comentario no motiva una sonrisa, lágrima o discusión, no sirve; ¡debes generar algo, hijo!” Un maestro.

Así, su partida la sienten en toda Sudamérica, desde el ex presidente uruguayo Julio Sanguinetti, pasando por el escritor argentino Jorge Barraza hasta el entrenador Sergio Markarián. Y además, que duda cabe, miles de nacionales que encontramos en él una forma fácil de amar al deporte. Hasta siempre, querido ‘Veco’.

lunes, 1 de febrero de 2010

Mala fama


Tan igual a los sones de una hermosa marinera, la fama puede ser muy extasiante y adormecedora. Tanto que, dependiendo de la personalidad de quien la reciba, igual deriva en consecuencias celestiales como, todo lo contrario, en hechos muy lamentables. Lo sabe bien el actor George Clooney, que en unas horas, y como parte de una magnífica cruzada que el mismo promovió, recaudó 58 millones de dólares a favor de los damnificados del terremoto de Haití. O también, y ya refiriéndonos a deportistas, el mejor tenista del mundo Roger Federer, quien, en un solo partido, recaudó casi medio millón con el mismo fin.

Pero asimismo, y esta es la parte oscura de su mágico hipnotismo, ser famoso te puede volver temerario hasta transitar sin frenos por la cima de la muerte. Salvador Cabañas es una muestra. El delantero, mejor futbolista de América en el 2007, ídolo del más famoso club azteca y máximo exponente del seleccionado paraguayo que jugará el mundial 2010, cometió la torpeza de retar a un mafioso mexicano en el propio D.F., una de las ciudades más violentas del mundo. “Tírale (dispara), si tienes huevos”, le espetó al ‘Modelo’ (alias de su agresor) en el baño de un bar y como respuesta recibió un balazo en la cabeza que lo tiene agonizante mientras millones rezan por su recuperación.

Ojalá su fortaleza le dé la suerte que sí reciben, hasta ahora, el inglés Paul Gascoigne y argentino Ariel Ortega, cracks que, sin embargo, no pueden superar su alcoholismo. Esa chance que, en cambio, no tuvieron Felipe Pérez y Albeiro Usuriaga, jugadores colombianos asesinados en ajuste de cuentas. Todos, integrantes de una larga lista de descontrolados – que, claro, incluye a los incas ‘Kukín’, Broncano y ‘Chiquito’- inservible de detallar. Es la fama mal manejada. Fatal si no se sabe asumir. Hasta la próxima.

sábado, 16 de enero de 2010

Una salida


Hoy, cuando habitamos, en las palabras de Roberto Lerner, dentro de una cultura de la corrupción asentada desde las bases del más duro hierro político, y soportamos, según la psicóloga Carmen González, una total degradación ciudadana plasmada en robos, asesinatos e inseguridad en aumento cada día, no pocos actores gubernamentales dan luces que permitan salir del oscuro laberinto.

Propuestas que, empero, en su mayoría, resultan populistas y no se abordan desde una perspectiva de largo plazo que priorice procesos sobre efectismo, escuelas en lugar de academias, enseñar antes que dar. Y que, dentro de este marco, debería tener como punto de partida el abordaje de un sector tan estratégico como mal atendido: el juvenil.
De eso conversaba con el coronel PNP Elidio Espinoza, el último domingo. Escuadrón de la muerte –exista o no- al margen, aproveché conocerlo y analizar por qué, dentro de una realidad social tan convulsionada, el sector policial haya secundarizado una política de desarrollo comunal que tan buenos resultados tuvo por décadas: los clubes de menores.

Gracias a su funcionamiento, muchos infantes de zonas de riesgo se alejaron de prácticas antisociales en base a competencias deportivas entre equipos representativos de comisarías y en un sistema descentralizado, ya sea en el Club del Pueblo esperancino, la Unidad de Servicios Esenciales de la calle Orbegoso, o, el más utilizado, el polideportivo de Radio Patrulla, en la av. España.

Increíblemente, esas entidades dejaron de operar con la continuidad requerida y miles se perjudicaron. “Mens sana in corpore sano”, dice un proverbio latino que alienta el equilibrio mental como físico para crear mejores sociedades y alguna vez leí en un mural de la 7ma. Comisaría El Porvenir. En esta hora, es bueno recordarlo como alternativa a un clima de inseguridad cada vez en aumento. Hasta la próxima.

lunes, 11 de enero de 2010

Pseudoacademias



Con el verano no sólo llegan, como marca característica de la época, los días soleados y las masivas asistencias a las playas por jóvenes y adultos.

También, derivado del abandono temporal de las aulas escolares, es común observar a cientos de niños y adolescentes practicando su deporte favorito como salida que los padres utilizan para aprovechar ese vacío ocupacional que se forja desde enero a marzo en cumplimiento a la currícula educativa nacional.

Y entonces, vemos a cientos corriendo tras un balón, nadando en una piscina, anotando una canasta, moviendo un alfil sobre el trebejo, imitando un golpe de kata o hasta golpeando un saco de box, según el caso.

Sin embargo, lo punible es que, varias, dentro de las cientos de academias deportivas que ‘mágicamente’ aparecen por este tiempo, no tienen las condiciones adecuadas para ser consideradas pedagógicas y asumir la delicada y extraordinaria responsabilidad de educar a personas en formación. Muchas responden a objetivos exclusivamente económicos y ofrecen el oro y el moro – desde segura incorporación a equipos profesionales de la capital y viajes al extranjero hasta las que usan figuras mundialistas como presuntos directores ejecutivos- con tal de captar la atención de los alumnos y el dinero de los progenitores sin importarles el deber ético que su condición conlleva.

Ante tal situación, bien haría el Instituto Peruano del Deporte en verificar las condiciones integrales – estructuras, logística, organigrama, calificación de sus entrenadores, etc- en que se desarrollan esas entidades y así garantizar el buen trato a sus alumnos; incluso, la Defensoría del Pueblo podría actuar de oficio e intervenir a las mal llamadas escuelas deportivas y condicionar su funcionamiento a un manejo responsable. Y es que con los niños no se juega. Hasta la próxima.

lunes, 4 de enero de 2010

Kina, la mejor


En cualquier medio periodístico pregunta obligada cuando llega fin de temporada y el tácito recuento de las actividades anuales es ¿quién fue el mejor deportista? Y común es también que no haya mucho para elegir en nuestro flaco panorama nacional.

Sin embargo, siempre, y esto es lo resaltante en contextos donde hacer deporte profesional es tan heroico como chocar con el negro Galván en un clásico, habrá algún rebelde que destacar. Esos atrevidos que se fajan un descuartizado short, amarran las viejas ojotas, cargan su lanza sin punta, escupen al suelo y persignan antes de enfrentarse a un monstruo político que sólo repara en planes deportivos -salvo algunos tipos muy de excepción- cuando las cámaras de TV tienen segura presencia, habrá beneficios interesantes o la presión popular ya es muy pesada.

Y esta vez fue Kina Malpartida. Tan corajuda como sencilla y tan noble como ruda, esta flaca con pinta de pituca pero actitudes del más sencillo comunero nos ganó el corazón a todos, incluidos aquellos que dudaron de su nacionalidad pero quedaron rendidos una vez que la vieron bajar del avión venido de Australia y la sintieron mas ‘limeñazaza’ que Roberto Challe y le dijo a Alan García “oye, eres buen pata”.

La hija del triple campeón nacional de tabla, Oscar Malpartida, obtuvo la corona mundial de los súper pluma (versión AMB) en febrero, luego tuvo dos defensas exitosas, en julio ante la brasileña Dos Santos y, recientemente, ante la británica Lindsay Scragg. Y por si fuera poco, sus logros tanto como los de los hermanos ajedrecistas Cori y el campeón mundial de windsurf, Sinclair Jones, han motivado el incremento del presupuesto anual deportivo en un 60 por ciento. El 2010 serán 200 millones, según palabras del jefe del IPD, Arturo Woodman. Kina, por KO. Y feliz año para todos. Hasta la próxima.