domingo, 13 de noviembre de 2011

Corramos, todos



Ni de 6.5, 10 o 21 kilómetros, ni discapacitados, escolares o adultos, ni varones o mujeres, con corredores nacionales y extranjeros, grandes premios o no, nada será suficiente si esta mañana, cuando se realice la Media Maratón de Trujillo 2011, no se incorpora un componente fundamental e imprescindible: el compromiso del público. Cada año, y a medida que el certamen ha venido ganando en fama, premios y logística, la afluencia popular, sin embargo, ha ido decreciendo.

Felizmente, eso no ha mermado las ganas del esforzado comité organizador que, para esta edición, ha decidido darle a la competencia una connotación mucho más social e involucrada con la problemática ecológica regional denominándola “Ayudemos al cañán”, en alusión a un típico lagarto norteño que está siendo depredado. Motivo adicional y justo para que los trujillanos, ya sea la alegre vendedora de golosinas, los dispuestos choferes, el atento bombero y hasta la importante policía de tránsito o cualquier ciudadano común, vuelvan a disfrutar con una fiesta deportiva hecha para ellos y que ya cumple 42 años.

Desde las 8 de la mañana, los pelotones iniciarán la carrera y una ‘mancha’ de camisetas blancas con numeros impresos se trasladará por las principales calles de la ciudad. ‘Corramos’, con ellos. Hasta la próxima.

o.rivasplata@pucp.edu.pe

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La película crema


Si la actual cartelera mediática policial tiene su propia y exagerada novela “la maldita asesina del pobre Ciro” el plano deportivo tampoco se queda atrás y ya lleva varios capítulos de una con mucho de trágico también. Bien podría llamarse “los que pudrieron la crema” o “Terror en la ‘U’”. Narra las penosas situaciones que una institución tan respetada y querida debe soportar por parte de unos directivos que al paso de los años la han venido usando como medio de enriquecimiento personal y canibalizado hasta dejarla, a fines del 2011, quebrada y al borde del abismo.

Camisetas con números pintados con tiza, su principal estadio cerrado, sus locales embargados, planillas fraudulentas, cheques sin fondo, cinco meses sin pago a sus jugadores o trabajadores y, el clímax de la vergüenza, un equipo que se presenta a un partido oficial con sólo nueve futbolistas, han sido algunas de las penosas secuencias que los medios, lógicamente, no dejan de promover.

Los protagonistas: el terrible ‘Gordo’ González como principal, un tipo que saqueó las arcas merengues y sumó deudas cuantiosas mientras el club lograba títulos y ahora sólo silba bajito mientras se ríe del faenón que perpetró; otros como el ‘Tatán’ Aspauza, ‘Perochena’ Mallqui, el ‘Django’ Pinasco, la ‘Máscara’ Manassero, Nolli, Linares y varios más hasta llegar al insensato ‘Choclito’ Pacheco y los heroicos integrantes del plantel de fútbol quienes se niegan a claudicar en defensa de su glorioso club, completan la lista de actores. Ojalá esta trama no tenga un feo final. Hasta la próxima.

Oswaldo Rivasplata G.
Diario La Industria




miércoles, 2 de noviembre de 2011

Lo barato sale caro

Hace unos meses le comentaba a un alto dirigente del club Universidad César Vallejo (UCV) mi negativa percepción por la lista de refuerzos que el equipo había adquirido para asumir el torneo descentralizado de este año. Más aún si los jugadores que llegaban no estaban a la altura de varios de los que dejaban el plantel. Uno de esos purgados era un volante creativo con vasta experiencia internacional y ex jugador de la selección colombiana.

“La prensa no lo quiere y, además, cuesta muy caro”, me respondió cuando le consulté las razones. Quizá el directivo, dentro de su corta experiencia como tal, no analizó que la capacidad de un empleado vale según lo que produce. Y Mayer Candelo, además de anotar once veces fue el mejor asistidor que tuvo el cuadro trujillano. Más del 50 por ciento de tantos que logró la UCV esa temporada fueron por participación directa del ex Juan Aurich.

El tiempo, lamentablemente, no le ha dado la razón al directivo poeta. Hoy, Candelo se ha convertido en el mejor futbolista del Millonarios de Colombia y el último sábado anotó un golazo de antología para darle el título de la Copa Colombia a su equipo ante el Boyacá Chico. Aquí, en tanto, nuestro representante en el fútbol profesional cumple una campaña pobre y es serio candidato al descenso. Además, todos sus muchos refuerzos han decepcionado al punto que su presidente dice querer deshacerse del equipo. Un ejemplo de que, muchas veces, lo barato sale caro. Hasta la próxima.

Oswaldo Rivasplata G.
Diario La Industria de Trujillo

viernes, 28 de octubre de 2011

La construcción del nosotros



Tras recorrer durante años un camino marcado por repetidas frustraciones, las recientes actuaciones de la selección peruana han logrado resignificar no solo las emociones generadas desde y en el fútbol, sino otras representaciones que articulan el tejido discursivo de este deporte.
De alguna manera, se podría comenzar a pensar que hay un esfuerzo por convertir al fútbol (más bien a la selección nacional) en uno de los elementos identitarios que logre configurar un nosotros imaginario (e imaginado), una unidad nacional simbólica.

Por ello, no resulta extraño que, en el actual contexto futbolístico, surja una polifonía patriótica (concepto propuesto por el sociólogo ecuatoriano Franklin Rodríguez) en la cual se escuchan voces provenientes desde diversos espacios y agentes sociales (medios de comunicación, empresas, autoridades, etc.), desplegadas en distintos esquemas semióticos (publicitarios, periodísticos, políticos, etc.) y cristalizados en modalidades textuales (spots, eslóganes, titulares, etc.) en las que se confeccionan narrativas patrióticas que contienen representaciones de lo nacional, y, además, invocan un espíritu de cohesión y unidad.
En palabras del mismo Rodríguez, el fútbol, a través de la selección nacional, adquiere un lugar central alrededor del cual se articulan signos, prácticas y discursos destinados a la construcción de trayectorias de identificación con lo nacional. Sin duda alguna, en este proceso, uno de los elementos cohesionadores por excelencia ha sido el entrenador, Sergio Markarián.
En líneas generales, se ha construido un discurso optimista que ha logrado calar en la opinión pública. De esta manera, se puede hablar de una eficacia simbólica, pero alimentada por la eficacia deportiva. Una eficacia nutrida no solo por los triunfos (2 a 0 sobre Paraguay), sino incluso por las derrotas (4 a 2 frente a Chile), que, finalmente, son consideradas honorables.

Marco Méndez
El Comercio

jueves, 27 de octubre de 2011

Buenas amenazas


Juan Caballero Lora, otrora goleador nacional y quien de fútbol no sabe poco, me decía, dentro de una charla con poca cerveza y mucha gaseosa: “si siguiera siendo futbolista, me esforzaría el doble para demostrarle al presidente que está equivocado; eso puede pasar esta vez”

Obviamente, se refería a las infelices declaraciones de César Acuña, el mandamás que días atrás hizo pública su rumoreada intención de querer desprenderse del club que forjó y juró cariño eterno, la Universidad César Vallejo, y tomar las riendas de otro – el Carlos Mannucci - al que, en su momento, quiso evitar ascienda a primera. “La verdad quiero que (Vallejo) baje de categoría… no me afectaría pues sería un ahorro para mí… y si se queda en primera, se van todos… y me encantaría tomar Mannucci ahora mismo…” fueron sus palabras. Mercantilismo puro o fenicios del fútbol, según conceptos de Miguel Patiño, también columnista en este diario.

Que si lo expresó de pura rabia debido a la decepcionante campaña poeta o “fue sin querer queriendo” como diría el Chavo, no lo creo. Lo que si es cierto es que las predicciones de Caballero resultaron ciertas. Y la UCV, como si hubiera despertado de un prolongado letargo, superó de manera categórica al Cienciano cuzqueño y volvió a sonreír después de muchas jornadas además de tomarse un respiro en su lucha por no caer a segunda división. Entonces, ¿será que los jugadores de Víctor Rivera gustan del maltrato para recién hacer las cosas como se debe? Tampoco lo creo. Sin embargo, y sólo por si acaso, que Acuña siga amenazando a su plantel hasta el final del torneo descentralizado. Hasta la próxima.

Diario La Industria de Trujillo
o.rivasplata@pucp.edu.pe

sábado, 15 de octubre de 2011

Libertades mal entendidas

“¿Derrotado?, ni en las pichangas”, me decía un sabio entrenador local cuando nos preparábamos para el partido de fin de semana en la liga de Trujillo. Una frase casi de Biblia para cualquier deportista que haga del ejercicio su forma de vida. Pero, lamentablemente, nunca se puede sólo ganar. Es imposible.

Incluso, algunas veces es adecuado perder pues permite descubrir tus errores y no caer en la soberbia del que se siente invencible. Y, es más conveniente aún, si ese traspié llega cuando la competencia recién empieza y tienes un amplio trecho todavía por recorrer. Es el caso de la selección nacional que ante Chile tuvo un resultado, valgan verdades, previsible, dentro de una estadística entre incas y araucanos muy desfavorable para el Perú. Lo malo es que, casi siempre y casi todos, los periodistas preferimos caer en la exageración y el triunfalismo cuando ganamos un partido – ante Paraguay, en la primera fecha- y olvidarnos que el próximo rival también tiene buenos argumentos.

Entonces, la masa – tan fácilmente influenciable por el cuarto poder - se enfervoriza, construye ilusiones que, en la medida que son más grandes, se derrumban con mayor fuerza cuando la dura realidad asoma. Y en ese momento, los verdaderos culpables, los que sólo pensamos en el titular vendedor y el buen rating, sólo miramos al cielo y silbamos bajito. Es la libertad mal entendida. “A recuperar el morro solar”, “Los cuatro fantásticos”, “Chile tiembla” Cero equilibrio, nula coherencia.

Se viene el partido contra Ecuador, en Quito, el 15 de noviembre. Y para obtener un buen resultado – que se puede- no basta con decirlo o escribirlo con frases sensacionalistas. A ver si, de una vez por todas, lo entendemos todos. Hasta la próxima.

o.rivasplata@pucp.edu.pe

jueves, 6 de octubre de 2011

Humala selección


El balompié y su extraordinario arrastre popular siempre será apetitoso para cualquier gobierno que quisiera levantar sus niveles de aceptación. La imagen de Morales Bermúdez cantando el himno junto a Julio Meléndez en el césped del estadio Nacional en 1977 es una muestra emblemática de ello. Hasta, en algunos tristes casos, también es cortina de humo para los más viles genocidios como el cometido por Jorge Videla quien distrajo a los argentinos con un Mundial, en 1978, mientras mataba a miles de contrarios a su régimen.
Y don Ollanta Humala, más allá que las encuestas de evaluación a su labor le son favorables, lo sabe bien. Por eso, en una inesperada actividad presidencial, entrenó con los seleccionados  que se preparan para debutar en las Clasificatorias a Brasil 2014. Hizo estiramientos junto a Pizarro, toques de balón con la ‘Foca’ y bromas con el ‘Loco’ Vargas y, de paso, ganó más simpatizantes  ahora que algunos de sus ministros – casos Aída García y Susana Baca - parecen meter la pata.
Ya y si Perú derrota a los guaraníes – como todos deseamos- no faltará quien lo bautice como  ‘amuleto de la selección’ y le pedirán instalar su despacho junto a la oficina de Markarián. Pero, de no ganar, lo maldecirán cual ‘salado nacional’ y exigirán que nunca más pise la Videna. Cosas del fútbol. Hasta la próxima.

o.rivasplata@pucp.edu.pe