martes, 16 de septiembre de 2014

DERROTAR AL MONSTRUO

Oportuno al vacío de oponentes que ha dejado Richard Acuña tras su inhabilitación temporal como directivo e imposibilidad de postular al sillón de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), Freddy Ames Hidalgo pretende capitalizar los votos que deja el vicepresidente de la Universidad César Vallejo y enfrentarse al muy controvertido Manuel Burga en las elecciones de octubre en la FPF. Y carga más desventajas que valores en esa lucha: su postulación, que sorprendió a la gran mayoría, se percibe repentina, súbita, dado el poco tiempo que le queda para convencer a los electores (suman 41 entre presidentes de las ligas departamentales y de los equipos profesionales) amén que desde hacía mucho había perdido figuración en la arena política. A su favor, sin embargo, tiene la eficiente administración que ha demostrado al frente de su club, el Deportivo Coopsol de la segunda división, la experiencia dirigencial – incluso fue unos de los directores de la FPF entre el 2002 y el 2006 al lado del propio Burga - y sus éxitos como empresario, aunque en ese rubro no se incluya su paso como gerente máximo del desaparecido Coopsol-Upao (al que prometió clasificarlo a torneos internacionales pero, finalmente, no pudo evitar su descenso), la década pasada. “Nombraremos un nuevo entrenador en reemplazo de Pablo Bengoechea y buscaremos clasificar al mundial de Rusia 2018”, ha dicho, enérgico. Veremos si antes puede derrotar al monstruo de siete cabezas. Hasta la próxima. o.rivasplata@pucp.edu.pe Diario La Industria de Trujillo

viernes, 15 de agosto de 2014

LO QUE NO SE DEBE HACER

Si algo tienen, o tuvieron, en común Julio César Uribe y Jean Ferrari no es el juego bonito. El primero hacía arte en la cancha. El segundo, desde otro perfil, lo deshacía. El primero construía. El segundo, básicamente, destruía las intenciones del rival. Sin embargo, sí hay algo, al margen de que ambos jugaron en la selección peruana de fútbol, que los une como los hilos a los tubos de la zampoña: su vehemencia. O descontrol. ‘Fosforitos’ los dos, Uribe –quien fue boxeador en su adolescencia- salió peleado con muchos entrenadores que lo dirigieron en tanto a Ferrari un diario deportivo lo bautizó como ‘Palomilla de ventana’ por su afecto a la “boquilla”. Hoy, muchos años después, lamentablemente, parecen no recapacitar. Y acorde a un sistema futbolístico chicha, mantienen esa tendencia conflictiva que varios lamentamos. Y dan declaraciones ofuscadas, se insultan con otros técnicos, jugadores e hinchas personalmente o vía las redes sociales, amenazan a tal o cual, se tornan soberbios, se pelean y otras perlas, olvidándose la exigencia que sus nuevas investiduras (uno es entrenador de la Universidad San Martín y el otro gerente deportivo en la Universidad César Vallejo) exigen. Y sino, vale la comparación, miremos a Pep Guardiola y Jorge Valdano, exfutbolistas ambos, y emblemas de los comportamientos que un DT y administrativo deben promover en cualquier institución deportiva. Paradojas, “¿Y así queremos mejorar o ir al mundial?”, es una frase recurrente en el ‘Diamante’. Que, junto a Ferrari, la escriba 500 veces en un cuaderno, además de la sanción que la ADFP debe darles tras las trifulcas que protagonizaron el último fin de semana y cuales ninguna justificación, sea malos arbitrajes o faltas de respeto, pueden tener. Hasta la próxima. Diario Satélite

miércoles, 11 de junio de 2014

AUNQUE NUNCA CLASIFIQUEMOS

Fútbol en la sopa, fútbol en la radio, fútbol en la tele, fútbol en la combi, fútbol, fútbol y fútbol. A pocas horas de que el nuevo opio de los pueblos inicie su vigésima versión, a casi todos, hasta a mi abuelita si estuviera viva, nos envuelve un clima con simulados hurras de fondo y mucho papelito picado. Y vivimos, nos alistamos y planificamos, en la casa, calle o el centro de trabajo, en torno a ese bacanal pelotero de 32 días. Es el fútbol que droga y no distingue razas, ni sexo, ni religiones, ni nada. Que nos arrastra en una marea benevolente. Desde las tierras más lejanas hasta el otro lado del mundo. ¿Y por qué será tanta su acogida?, le pregunte una vez al gran Elder Lázaro. Y claro, si desde el vientre estamos pateando, como si fuéramos futbolistas, me explicaba. Otros, caso el argentino Joaquín Caparrós, aluden a la facilidad con la que se arma un partido: unas piedras, un piso cualquiera y hasta una pelota hecha de puros trapos bastan. Además, a diferencia de otras disciplinas caso básquet, vóley y demás, el momento supremo (el punto, el gol) no se repite tanto, llega con expectativas acumuladas y eso lo hace único, complementaba. De otro lado, sus reglas básicas son muy simples, hasta un niño de cinco años las entiende, dice el escritor mexicano Juan Villoro. Será pues. Habrá que alistarse para la fiesta universal, ton, y no ser tomado como un bicho raro. Aunque las novias se incomoden y los peruanos nunca clasifiquemos. Aunque haya millones de brasileños también que, como Borges, prefieren odiar el balompié, y día tras día, se manifiestan reclamando mejoras sociales en el país de la samba antes que tanto despilfarro por la Copa. También, habrá que verlo. Hasta la próxima. Oswaldo Rivasplata

miércoles, 28 de mayo de 2014

50 AÑOS DE UNA "BOMBA"

Fue el suceso asociado al deporte más doloroso ocurrido en nuestro país. En el Nacional jugaban Perú y Argentina por un cupo a las olimpiadas de Tokio 1964. Al local le convenía el empate y lo lograba tras gol de Víctor “Kilo”Lobatón a los 35’ de la segunda etapa. El árbitro uruguayo, Angel Pazos, sin embargo, decidió invalidarlo por considerar previa jugada peligrosa contra el zaguero argentino Morales, lo que provocó la iracunda reacción de Víctor Vásquez Campos - 31 años-, convertido, a partir de ese momento, en el guardián de prostíbulo más infausto que la historia conozca. El “Bomba” superó las barreras de seguridad y atacó al juez principal mientras cuarentaicinco mil aficionados enardecían a medida que aquel era duramente reducido por los policías junto a otro desadaptado, Edilberto Cuenca. Cuando la revuelta, en el errado pensamiento del jefe de seguridad, Jorge de Azambuja, se tornaba incontrolable, ordenó arrojar bombas lacrimógenas a las graderías para repeler a los hinchas que amenazaban con invadir al terreno de juego. Algunos de los portones de salida estaban cerrados y decenas de personas que corrieron despavoridas murieron aplastadas o asfixiadas por la turbulencia humana. El gobierno de ese entonces incluso, preso del miedo, urdió vergonzosas coartadas como acusar a agitadores comunistas de maquinar la tragedia y hasta acalló las versiones de tribunales a cargo. Se habló, oficialmente, de 284 muertos. Otras cifras extraoficiales – leer La Opera de los Fantasmas, del fallecido Jorge Salazar- superan los 350, incluidos efectivos policiales que fueron masacrados por la turba dentro y fuera del escenario. Cincuenta años, ya. Y una necesaria reflexión respecto de los altos niveles de violencia que en torno al fútbol se mantienen. Hasta la próxima. Oswaldo Rivasplata Diario La Industria

miércoles, 30 de abril de 2014

ACUÑA VS. BURGA

Con una hoja de servicios congresal que reúne pocos méritos, Richard Acuña va ahora por la presidencia de la Federación Peruana de Futbol (FPF). Así lo anunció en conferencia de prensa y, esta vez, dejando de lado especulaciones tal como si pasó en reuniones similares previas. El directivo del club Universidad Vallejo intentará, por tanto, derrotar (o extirpar que es lo mismo) al inefable Manuel Burga y sacarlo de un sillón que debe oler peor que los baños del mercado La Hermelinda. Ojalá, dándole el beneficio de la duda y teniendo en cuenta su juventud, haya entendido que virar el accidentado camino que lleva la FPF hacia uno llano supone cambios radicales que van desde corrección de estatutos que impidan reelecciones hasta la renovación absoluta de cargos dirigenciales de mediana y mayor jerarquía caso presidentes de federaciones departamentales (muchos con más de 20 años ejerciendo y avalando corruptelas de todo tipo) y también irrestricto respeto a las normas que, como todos sabemos, nadie cumple en esa Casa Verde (no de colores en la carretera Panamericana) que resulta la FPF. Tal como van las cosas – el ex árbitro FIFA Alberto Tejada no podría postular luego de emitirse una norma que imposibilita concursar a aquellos que no ejercen dirigencia en clubes profesionales o ligas departamentales- Acuña aparece como la única posibilidad de cambio. Su mayor reto preelectoral será convencer a los presidentes de las federaciones departamentales quienes son los que, fundamentalmente, sostienen, con su voto, al actual mandamás. Las elecciones serán en octubre. Que no defraude. Hasta la próxima. o.rivasplata@pucp.edu.pe

jueves, 24 de abril de 2014

PREVENCION Y NO REPRESION

No pasaron ni cuatro semanas desde que fueron condenados los asesinos del hincha de Alianza Lima, Walter Oyarce, para que otra vez la violencia en el fútbol reaparezca con niveles mortuorios. Ahora le tocó el turno a Bryan Huamanmendoza, un fanático de Universitario de Deportes de 19 años de edad quien recibió un balazo en el pecho tras una de las comunes reyertas entre propios barristas por una presunta disputa de entradas para el partido entre el cuadro crema y el Sport Huancayo, el pasado sábado. El hecho ha revelado, además, que los protocolos de seguridad firmados por los clubes profesionales y la ADFP ante el Mininter son también letra muerta y que el terreno donde se movilizan estos malos hinchas es tierra de nadie. Donde lideran los más avezados, donde dirige el más corrupto, donde la droga y el alcohol antes y durante cada partido son moneda corriente mientras la policía reclama su parte y a los dirigentes sólo les importa que el aliento a sus jugadores no cese. Y, casi de inmediato, como es típico también, se han lanzado nuevas y diversas propuestas de solución para una problemática que sigue creciendo y cobrando víctimas. Sin embargo, la mayoría resultan populistas o muy facilistas, caso cerrar los estadios, entregar las entradas gratuitas sólo a colegios o prohibir la existencia de barras, y que no miran el conflicto desde adentro y en una óptica multiprofesional. Pues de nada sirve reprimir a los jóvenes cuando tienen un carácter ya consolidado y, en grandísima medida, forjado en miles de horas en barrios violentos, familias disfuncionales y consumo de licor o estupafecientes. ¿Acaso los miles de barrabravas aceptarían que les impidan el ingreso a los escenarios y hasta los directivos de equipos lo asumirían sin el menor reparo? La respuesta es obvia. Lo que cabe, además de reglamentar la ley de barras bravas que sigue en proceso, es abordarlos desde dentro en una perspectiva de largo plazo e involucrando a profesionales diversos – desde comunicadores hasta psicólogos y sociólogos- quienes, sectorizándolos según zonas o edades, permitan instalar medidas de previsión (capacitación, vigilancia de los grupos, monitoreo y sanción) y reorientación. Vale decir, más prevención antes que represión, como bien formula don Walter Oyarce. ¿O algún insensato supone que sólo con nuevas prohibiciones el dilema estará solucionado? Hasta la próxima. Oswaldo Rivasplata Vespertino Satélite

domingo, 13 de abril de 2014

CON MAS PENA QUE GLORIA

Cuando el fútbol nacional más requiere de exportar a sus figuras jóvenes para corregir y consolidar su formación, la situación empeora. Pues se ha hecho costumbre que los futbolistas peruanos que emigran, sobre todo a ligas europeas, regresen en poco tiempo tras no dar la talla. Le pasa hoy a Edison Flores, el promisorio atacante que apareció con notables condiciones en Universitario de Deportes tres temporadas atrás, luego campeón de la Copa Libertadores Sub 20 y puntal en el seleccionado de esa categoría y que fuera vendido al Villarreal de España. El cuadro crema anunció que el ‘Orejas’ vuelve para reforzarlo durante dos años. Diecinueve meses estuvo en el ‘submarino amarillo’ y no jugó ningún partido en primera división. Su caso es similar al de Hernán ‘Churrito’ Hinostroza, que prefirió retornar a Perú antes que intentar anclar en algún otro club belga (perteneció al Zulte Waregem) que lo devolvió tras no mejorar su rendimiento). Junior Ponce lo mismo: en el Hoffenheim de Alemania recaló algún tiempo antes de ser prestado a otros clubes de ese país o brasileños y volver con más pena que gloria a Alianza Lima. Reimond Manco (de Holanda y México), Luis Advíncula (de Ucrania, Alemania y Brasil), Raúl Ruidíaz (Brasil), Carlos Ascues (de Portugal), Iván Bulos y varios más integran la lista de recientes fracasos. Y quizá a Yordy Reyna, quien ya lleva su segunda temporada en Austria sin ser considerado en el equipo principal del Salzburg, lo tengamos pronto de vuelta. Mientras, los principales elementos juveniles de Colombia, Ecuador, Chile y Paraguay siguen triunfando en el viejo continente. El pobre trabajo de formación y el endeble nivel competitivo del balompié peruano son dos de las razones para entender el problema. Y argumentos sobran. Hasta la próxima. o.rivasplata@pucp.edu.pe

sábado, 5 de abril de 2014

NO ES EL DT

Desde la rabia cualquier expresión pierde consistencia. Resulta como una flecha sin las plumillas que le dan estabilidad. O como un búmeran que vuelve contra quien lo lanza. En el Perú  hay mucho de eso. Y en el fútbol, pasión de multitudes, se multiplica.

Ora, por ejemplo, es el caso de Pablo Bengoechea y su designación como DT  de la selección de mayores. Y casi todos, tirios y troyanos, le dan patadones al estómago  al uruguayo por su lógica decisión de aceptar un puesto para el que, siente, está preparado, al margen de la incongruencia del presidente de la FPF Manuel Burga quien hablaba de entrenadores A1 para luego traer otro que era asistente del anterior seleccionador principal pero que ya conoce muy de cerca la realidad local y a los jugadores.

Sin embargo, que no tiene experiencia, que nunca dirigió a nivel de clubes, que es un muchacho en formación, que no lo respetan, que es un fracaso seguro, continúan varios quienes, incluso, fracasaron con roche cuando tuvieron su oportunidad y que, hundidos en su cólera, no apuntan al verdadero problema, lo medular del asunto y que nada tiene que ver con Mosquera, Bielsa, Markarián, Capello, Guardiola, Mourinho o cualquiera por venir: Las estructuras de nuestro balompié. El desorden, la mala planificación, los torneos mamarrachos, la pobre formación en menores, el mediocre nivel doméstico, la carente educación física, la pésima formación dirigencial y de entrenadores. Eso es lo que, fundamentalmente, se debe cambiar.  Sino nadie nos salva.
Hasta la próxima.

Oswaldo Rivasplata
Vespertino Satélite

jueves, 27 de marzo de 2014

DE INGA Y MANDINGA

Desde futbolistas locales e internacionales, autoridades políticas de altísimo rango – como los
presidentes de Perú y Brasil-, periodistas, entrenadores y hasta la propia FIFA se han pronunciado 
en las últimas horas sobre una problemática muy lamentable y que no merece la más mínima 
concesión: el racismo. Y todo tras las penosas actitudes de aficionados que asistieron al estadio 
Huancayo hace dos noches y se burlaron del moreno jugador del Cruzeiro brasilero, Tinga. 

Incluso, se habla de sanciones muy duras para el club Real Garcilaso, caso separarlo de la Copa 
Libertadores. Decisión que sería muy exagerada teniendo en cuenta que el cuadro celeste (u otro) 
no puede evitar despropósitos verbales que cualquier desadaptado realizaría.

Lo que aquí cabe dentro de lo más importante, y teniendo en cuenta que en Perú no es nada 
nuevo insultar a los rivales con gestos alusivos a su color de piel, generar un precedente. Un punto 
de quiebre para empezar a tomar medidas concretas e ir controlando una práctica cavernaria en 
un país, vaya ironía, multirracial y donde, citando a Ricardo Palma, quien no tiene de inga tiene de 
mandinga. Firmar un compromiso de acatamiento irrestricto a la no discriminación por parte de 
los equipos amateurs y profesionales que participan en los torneos oficiales sería, por ejemplo, un 
buen comienzo. Y sancionar sin grandezas a Garcilaso también, aunque incomode.

Hasta la próxima.

o.rivasplata@pucp.edu.pe
Vespertino Satélite

martes, 4 de marzo de 2014

VOX DEI

La voz del pueblo no siempre es la voz de Dios me dijo, por novedad, un gerente general años atrás a propósito de conflictos sociales. Roma locuta causa finita, pensé.
Antier, esa frase me volvió como una oleada espesa mientras veía el partido entre la Universidad César Vallejo y la San Martín en una pantalla de 41 pulgadas. Igual a los nervios que me genera Cuto Guadalupe cuando quiere salir desde el fondo con cabeza levantada.

El cuadro local perdía sin atenuantes en la segunda parte. Entregado sí. Sin rebeldía también. Con el coraje extraviado, quizás. Pero nada para justificar los oles en las tribunas a favor del rival y venidos de quienes, se supone, son tus aliados. Enérgicos, humillantes. Esos que se arrastran desde las gradas cual serpientes venenosas, alcanzan la cancha, te trepan y pican tu corazón como una daga hasta hacerte llorar por dentro. Traidores. Incluso, los comentaristas televisivos se sorprendían y confundían más de lo acostumbrado.

Y me preguntaba, por tanto, ¿qué debe pasar para que el equipo que nos representa en el fútbol profesional y le ha dado a Trujillo tres clasificaciones a torneos internacionales genere tales antipatías aún?, ¿por qué ese rechazo tan enfático en una ciudad tan futbolera?, ¿acaso, paga los errores políticos de su famoso fundador y los serviles que lo rodean?, ¿sus potenciales simpatizantes son, todavía, infantes?, ¿el factor Mannucci?

Pésima estrategia de marketing, diría yo. O inexistente. Mucha plata pero no buenas ideas más allá de tibios 2 x1 en tribuna popular y regalitos como campañas electorales. Y los jugadores, claro está, no tienen la culpa. Ni los malos hinchas que pudiera o no pudiera tener.
Hasta la próxima.

o.rivasplata@pucp.edu.pe

miércoles, 19 de febrero de 2014

MANSICHE: RAZONES PARA UNA CONCESION

Reducir problemáticas sociales a cuestiones netamente personalistas es una práctica común y que hoy encuentra otro capítulo en la trujillanísima novela UCV-Mannucci.
Pues, tras la reconocida intención hecha por el gerente del club poeta, Jean Ferrari, de concesionar el uso del estadio Mansiche por cinco años, varios, entre dirigentes, comunicadores y sobre todo, hinchas mannuccistas, han zapateado como bailarín gaucho y llevado la discusión a ámbitos que no defienden lo que a todos nos debe importar: el bien común.

O acaso, ¿no es clarísimo que, tras el severo error de cambiar el césped sintético por natural en una ciudad donde los campos de este tipo no abundan y la demanda es altísima, sólo se pueden jugar tres partidos en siete días para mantenerlo en aceptable estado?, ¿o que antes utilizaban el terreno hasta mil personas por semana y hoy solo lo deberían pisarlo 60 futbolistas por tres horas en ese mismo periodo?, ¿o que conservar una alfombra de caucho demanda costo cero (en el mejor de los casos) y una de grass exige horas hombre, abono, resiembra, agua abundante, demarcado, cortado, etc, y más de 25 mil soles mensuales a una entidad pobre y limitada llamada IPD?

Por tanto, lo mejor que podría ocurrir es que todos los escenarios deportivos y no sólo Mansiche sean administrados por privados sin distingo ya sea UCV, UPAO, DSV, Mannucci o quien se ofrezca. Pero, además, que la ciudadanía fortalecida en gremios de hinchas u otros, sí defienda y exija su uso mayoritario pero bajo las normas adecuadas (regular horarios para ligas de fútbol y atletismo o colegios, establecer días de no uso, de mantenimientos, etc) antes que acusar a los controvertidos Acuñas, Ferraris o Gayosos de atentar contra el deporte amateur. 
Hasta la próxima.

o.rivasplata@pucp.edu.pe

Diario La Industria